contáctenos

Árabe

عربي

       Nabil Khalil PhD Sitio Web - Versión en Español

 
 
 
 

 

 

 

 

 

 

 

 Atención, Columna 2… Camilo, aquí está el Che….

 
 
 
 

• Testimonio de ex combatiente del Movimiento Revolucionario 26 de Julio que grabó, a mediados de noviembre de 1958, el diálogo sostenido durante 35 minutos por los comandantes Camilo Cienfuegos y Ernesto Che Guevara, y del cual hasta ahora sólo se difunde y conoce públicamente un fragmento de apenas un minuto

POR HAYDEE LEON MOYA / FOTO DE OTMARO RODRIGUEZ, de Granma Internacional—

• CASI siempre regresaba a su morada en horas de la noche, después de una larga jornada de trabajo como modelo de televisión para una agencia de publicidad financiada por anunciantes de productos. Pero aquella tarde de mediados de noviembre de 1958 volvió a su casa del reparto capitalino de Santa Amalia en un horario inusual, poco antes de las 3 y 30 de la tarde. Se instaló en su habitación, encendió el viejo radio marca Hallicrafter y justo en ese momento escuchó, a través de la entonces clandestina emisora Radio Rebelde, un diálogo a todas luces procedente de un frente de combate guerrillero. Inmediatamente colocó su también añeja grabadora webcor al pie del radiorreceptor y apretó el botón de grabación…

Camilo Cienfuegos y Che Guevara
Camilo Cienfuegos y Che Guevara

Andrés Soto Arado, autor de la única grabación que recuerda la voz y confraternidad entre los comandantes Camilo Cienfuegos y Ernesto Guevara durante la campaña de Las Villas.
Andrés Soto Arado, autor de
 la única grabación que recuerda
 la voz y confraternidad entre
 los comandantes Camilo Cienfuegos
 y Ernesto Guevara durante la
 campaña de Las Villas.

El contenido de aquella cinta lo impactó, a pesar de que estaba habituado a escuchar desde allí las emisiones de la planta principal de Radio Rebelde y a efectuar grabaciones con las cuales algunos anunciantes famosos que simpatizaban con el Movimiento Revolucionario 26 de Julio, editaban boletines acerca del desarrollo de la lucha.

No quiso que ésa corriera la misma suerte de otra histórica grabación que guardaba en su casa y tuvo que borrar, pues fue realizada en momentos de recia represión del régimen imperante para mantener en silencio las acciones de las fuerzas revolucionarias en el llano y en las montañas. Tengo que salvar esto, pensó. Y atinó a llamar por teléfono a un amigo, entonces responsable del departamento de televisión de la oficina de publicidad donde trabajaba. Espera ahí, hermano, voy para allá, le dijo, y con la cinta bajo el brazo y su apariencia de joven actor de televisión, salió a la calle principal de su barriada y tomó un ómnibus que en menos de una hora lo dejó a las puertas de la agencia. Unos minutos después estaba frente al camarada:

"Jesús (Cabrera), lo que traigo aquí, te pido no oírlo ahora, por favor, escóndelo, márcalo en el cuarto de cintas, nosotros no sabemos si pueda pasarnos lo peor; si la Revolución triunfa, óyela, nadie sabe si dentro de un tiempo esto pueda ser un documento histórico."

Si bien siempre soñó con ser locutor de televisión, en verdad su vínculo con ese medio respondía, sobre todo, al cumplimiento de misiones que como miembro del Movimiento Revolucionario 26 de Julio le fueron encomendadas.

Una mañana reciente de este diciembre, casi medio siglo después del hecho, me recibe en su residencia del reparto Casino de la capital cubana, Andrés Soto Arado, el autor de la histórica grabación de finales del 1958, fecha en que recién había cumplido 21 años de edad.

Hoy mi entrevistado tiene 70 años de edad y el mérito de haber realizado y conservado la única grabación que recuerda la voz y la confraternidad entre los comandantes Camilo Cienfuegos y Ernesto Guevara.

Hasta ahora sólo se difunde y conoce públicamente, especialmente en fechas vinculadas a la vida de estas dos figuras sobresalientes de la más reciente historia de lucha del pueblo cubano, un pequeño fragmento de apenas un minuto de duración, pero la grabación que ahora escucho junto a mi entrevistado contiene íntegramente la conversación, que en aquel momento se escuchó a través de la onda corta de Radio Rebelde. Camilo se encontraba en el frente norte de la entonces provincia de Las Villas, dirigiendo la Columna 2 Antonio Maceo y el Che al Sur de ese territorio, al frente de la Columna 8 Ciro Redondo. El contacto entre ellos se establece mediante plantas móviles ubicadas en ambas zonas de combate.

Resulta impresionante escuchar sus voces durante un diálogo de aproximadamente 35 minutos de duración, en plena lucha, trazando importantes estrategias sin perder el sentido del humor que los caracterizaba, mucho menos su fe en la victoria, el interés de ambos de cumplir exitosamente las misiones de sus respectivas columnas guerrilleras, y el deseo de poder encontrarse después del triunfo de la Revolución.

Andrés toma en sus manos la caja en la cual conservó por mucho tiempo la cinta original, y nos cuenta otros detalles de la historia.

—Triunfa la Revolución, en enero de 1959, o sea, un mes y días después de haberse producido aquel diálogo, y todavía no había tenido oportunidad de hablar del tema, pero al mes siguiente me encuentro en la cafetería de una tienda muy famosa de La Habana, con un teniente del Ejército Rebelde y me comenta que había pertenecido a la Columna 8. Entonces le menciono la existencia de la cinta que contenía el diálogo y me propone rescatarla e ir juntos a llevársela al Che. Y así lo hicimos. Como a los tres meses de tenerla el Che en su poder, se me ocurre pedírsela prestada para hacerle un transfer a la radiodifusión, con la finalidad de que la conservaran. La esposa del Che me la devolvió y a mediados de mayo del mismo 1959, en la Redacción de un noticiario radiotelevisivo se regraba la cinta. La original permaneció en mi poder.

—Varios años después, en 1973, en ocasión de un aniversario de Radio Rebelde escucho a través de esa emisora, por primera vez y repetidamente: Atención Columna 2, Columna 2, Columna 2, Camilo aquí está el Che, Camilo aquí está el Che…

Me preguntaba por qué sólo ese fragmento. Después supe por un periodista de la televisión que había indagado al respecto, que lamentablemente por un descuido sólo se conservaba ese pequeño pedazo de la grabación. Para evitar cualquier otro incidente de ese tipo, porque pensé incluso que a mí mismo podía sucederme, decido entregar el original a la institución Comisión para Perpetuar la Memoria del Che y Camilo.

¿Pudo hablar con el comandante Camilo Cienfuegos al respecto?

—Sí, con Camilo, hablé en una ocasión. Una noche, en el propio año 59, coincidí casualmente con él en la cafetería del Hotel Habana Libre, se sentó al lado mío y le abordé tratando de esclarecer algunos detalles de aquella conversación suya con el Che, sobre los sacos de arroz a trasladar a un campamento guerrillero, y otras cuestiones que mencionaban, como los cristales que consumían los combatientes, etcétera. Me dijo que hablaron en clave, que se trataba de armas y municiones. Que para hablar daba carreras de un lugar a otro, porque el receptor estaba lejos del transmisor.

Fue muy breve la conversación con él y sólo esos detalles he fijado con el tiempo.

Usted fue a la casa del Che dos veces, primero a llevarle la cinta y luego para que se la devolviera, ¿en ninguna de esas oportunidades hablaron detalles de la grabación?

—No, las dos veces me recibió su esposa, aunque la primera vez nos cruzamos a la entrada de la casa de descanso donde se encontraba convaleciente. Iba saliendo, solo y con varios documentos en la mano; al pasar a mi lado me saluda y dice: ¿Querías verme? Y le respondí que quería recuperar la cinta magnetofónica que le había prestado. Trató de recordar y al verlo medio sorprendido enseguida le dije que había hablado por teléfono con su esposa y que me esperaba para devolvérmela. Entonces siguió su andar repitiendo varias veces: ¿cinta magnetofónica? Después supe que sí, que la había escuchado varias veces, pero en los primeros días que se la llevé. Después del triunfo de la Revolución estuve cerca del Che varias veces, pero de ese tema en particular nunca hablamos.

Soto Arado presiona el botón de una moderna grabadora y se escucha…

Campamento Las Villas, campamento Las Villas, campamento Las Villas, hola Columna 2, Columna 2, Columna 2, Columna 2… es Columna 8 llamando a Columna 2…

Atención, atención, desde la Columna 2 Antonio Maceo llamando a la Columna 8, doy cambio…

(Voz de Camilo Cienfuegos) Atención Columna 8 Ciro Redondo, atención Columna 8 Ciro Redondo, aquí Columna Antonio Maceo desde el frente norte de Las Villas, territorio libre de Cuba. Bueno te estamos escuchando un poco mejor, te escuchamos un poco mejor, lo que me interesa mucho saber es si el Che está ahí, si el Che está ahí, así que te doy el cambio para que me lo digas, doy el cambio…

(Voz de un operario de la planta) Sí, sí, compañero, el Che está aquí, el Che está aquí… en el próximo cambio estará hablando con el Che, en el próximo cambio estará hablando con el Che. Vayan a ver si me están oyendo mejor, repórtenme si me están oyendo mejor, los estoy oyendo ciento por ciento a ustedes aquí, ciento por ciento aquí, repito, los estoy oyendo ciento por ciento aquí, así que repórtenme ustedes cómo escuchan y en el próximo cambio estarán hablando con el Che, es Columna 8 para Columna 2, cambio… buenas tardes…

Camilo: Atención, Atención Columna 8, atención Columna 8, es Columna 2 Antonio Maceo, Columna 2 Antonio Maceo desde el frente norte de Las Villas, territorio libre de Cuba. Bueno Che espero que estés con el micrófono ahí en la mano, igual que yo,…vamos a ver si hay que cambiar el criterio… pienso liquidar el problema hoy mismo, así que necesito que tú me digas cómo están las condiciones por ahí por la planta para ver si liquidamos el problemita, así que vamos a ver si nos estamos entendiendo, a ver si nos estamos entendiendo para seguir conversando, te doy el cambio, Guevara…

Che: Atención Columna 2, Columna 2, Columna 2, Camilo aquí está el Che, Camilo aquí está el Che, entendido perfectamente, eres buen locutor… óyeme, aquí cerca tenemos una escuela, la escuela Marconi, de telegrafistas, oye estoy aquí escuchando perfectamente, dime rápidamente el problemita…, despacha rápido, te doy el cambio…

Operario: Enseguida está Camilo con usted…

Camilo: Atención Che, atención Che, atención Che, atención Che, bueno Che, el problema que tengo entre manos trata del hombre que te mandé dos veces consecutivas allá… pero para resolver, resolver, seguir las instrucciones, seguir las instrucciones que me diste con el hombre que te mandé, con el hombre que te mandé dos días seguidos allá, así que dime si me entiendes, dime si me entiendes, dime si me entiendes, dime si me entiendes, y te doy el cambio, Che…

Che: Atención Columna 2, Columna 2, Camilo te entiendo perfectamente, se te ha rallado el disco, tienes que cambiarlo, óyeme el problema yo lo consulté… y hay que dividirlo, porque había un problema que no sé, no recuerdo bien en estos momentos, pero entre otras cosas estaba también el de un pequeño avance sobre un puntito, … que si te lo digo tú lo tienes que recordar, vamos a poner que ese punto se llame fideo; sobre fideo todavía no conviene avanzar, pero la otra parte, tú sabes que también se divide en dos el problema, se divide en dos porque hay que saber primero si todo ese arroz venía para nuestra Columna o no, porque con aquellos señores hicimos el trato de que… nos iban a dar la mitad del arroz y se quedaban ellos con la otra mitad… porque íbamos a dejar en territorio libre la otra mitad para ellos, entonces quiero saber si tú has consultado por allá eso para saber si sigue en pie el trato, e incluso si es así, pues entonces ya tenemos que tomar la mitad de los cristales, y después hay otro problema, que de los otros cristales hay que cobrar una pequeña deuda porque consumieron algunos cristales los muchachos, y ahora no tenemos qué comer, aunque a ellos no les gusta mucho esa comida, sabes, así que vamos a ver si has comprendido y te doy el cambio…

Camilo: Aquí no se copia ciento por ciento como parece que ustedes nos copian ahí a nosotros. He podido oír por parte, por episodios y como este asunto está un poco delicado, necesito que me vuelvas a repetir el problema ese, no vaya a ser después que una mala interpretación, no exactamente haya mala interpretación sino que el aparatico no está funcionando como yo quisiera, así que vuélveme a repetir a ver si te entiendo un poco mejor y háblame despacio, así que voy para allá, cambio…

Che: Atención Columna 2, atención Columna 2, Columna 2, Columna 2, efectivamente Camilo aquí te copiamos ciento por ciento, perfectamente bien, aquí la antena entra perfectamente. Te voy a hablar des-pa-cio. Después de decirte la primera parte, recordé que yo no te había dicho aquello, de modo que queda sin efecto esa operación fideo, queda sin e-fec-to, me vas a decir ahora si has entendido bien, te doy un cambio, cambio…

Operario: Enseguida está Camilo con usted, enseguida está Camilo con usted…

Camilo: Necesito que repitas ahora mismo que no se entendió nada, no se entendió absolutamente nada, adelante…

Che: Mira Camilo, aquí Columna 8,… vamos a hablar directamente del arroz para ver si nos entendemos. Tú sabes que ahora con la política de impuestos es muy importante fijar eso. El primer problema es que había un trato con esos señores,… ya el patrón dijo la otra vez que nos iba a dar la mitad y nos la dio, entonces habría que tomar ahora la misma medida, la mitad del arroz, pero además, del arroz restante que le pertenece al patrón, resulta que la otra vez nos ha pedido prestado de a poquito algunos sacos, y esos sacos se devuelven, yo calculo que… unos 25 sacos, 25 sacos si está bien, más la mitad de los otros, sería lo que nos corresponde a nosotros… eso es lo que quiero que me digas si entiendes… cambio.

Camilo: Vamos a ver, vamos a ver bien,… vamos a olvidarnos del otro, del primero, eso ya lo hablaremos en otra ocasión, el problema del impuesto del arroz, tú me dijiste algo a mí, algo de 30 sacos, bien, yo quiero liquidar eso esta misma noche, quiero arreglar ese problema esta misma noche, quiero saber si llevo para el otro campamento que yo te dije que tengo a 3 ó 4 Km. de aquí, si llevo para allá todos los sacos que habían o llevo la mitad y dejo la mitad para el uso de este campamento, y los otros, los del patrón, esos que están medio enmarañados, que ya hubo problema, que no pagó el impuesto y que-sé-yo, que-sé-cuando, si lo dejo todo aquí hasta una orden tuya, o si empezamos a consumir de eso, así que vamos a ver si nos estamos entendiendo, te doy cambio…

Che: Aquí la Columna 8 para la Columna 2, mira Camilo, lo que pasa es que el problema de los sacos nuestros yo lo había dado por solucionado, creía que tú problema era el de los otros sacos que venían a media, pero yo quería saber si eran del mismo patrón y si efectivamente sigue ese mismo convenio, porque el hombre es un poquito, ya sabes tú cómo, que no siempre cumple, entonces contesta eso claramente y te sigo escuchando, cambio…

Camilo: No te copié bien ahora, no te copié bien ahora, vamos por parte, vamos por parte, vamos de momento a dejar el problema ese del tiro del arroz, que ese es un problema que podemos tratar hasta más personalmente cuando tú lo consideres conveniente, yo quiero saber del arroz nuestro, yo voy a quedarme aquí con una parte para mi consumo, con la parte que tú me señalaste y entonces quiero trasladar la otra parte para el otro campamento y eso me lleva como una hora trasladarlo, yo llamé por teléfono al otro campamento y les dije que lo iba a trasladar… Yo creo conveniente mandarte para allá al patrón ese para que hable contigo y te entiendas allá mejor con él…Yo quiero saber si tú estás conforme si traslado para allá los quintales, después que yo me quede con lo mío aquí como tú dijiste y llevar lo que no me pertenece a mí, así que vamos a ver, te doy el cambio…

Che: Atención Columna 2, atención Columna 2: está bien Camilo, está claro todo, yo creo que sí, que tú debes hacer ese cambio, lo puedes hacer cuando quieras, lo puedes hacer hoy si te parece, pero recuerda que allá en el otro campamento tú tienes que tener cuidado, mucho cuidado, cuidarte Camilo, y creo que podía ser bueno que le digas a William que te espere en el lugar aquel, o si puede mandar la gente al lugar aquel a recibirte allá, a ver si me entendiste, cambio…

Operario: Enseguida está Camilo con usted, tiene que dar una caminadita primero…

Camilo: Si, William debe esperarse en el mismo lugar donde me esperó la otra vez, por eso es que estoy apurado, son las 3 y 10 y es por eso que estoy apurado, aquí tengo a los dos prácticos que me acompañaron la vez pasada, así que vamos a ver si tú me dices que todo está bien para poner en marcha los planes, dime cómo me oyes, yo te estoy oyendo bastante bien…

Che: Atención Camilo, atención Camilo, te escucho perfectamente bien, y creo que nos entendimos, perfecto, correcto y no tenemos problemas, ahora voy a indicarte una cosa que se me ha ocurrido: pon el aparatito ese, el receptor, cerca del transmisor, aquí nos ocurría eso hace unos días, cambio…

Camilo: Entonces hago el traslado esta misma tarde, ya son las 3 y 15…

Che: Atención Camilo, atención Camilo, mi autorización está dada, está dada, puedes hacer el cambio, me comunicas mañana o pasado cómo resultó, el cambio, lo puedes hacer, cambio…

Camilo: Bueno Che, ya que tengo tu autorización voy a hacer el cambio lo más rápido posible, siguiendo las instrucciones que me diste en los papelitos que me mandaste con el hombre carifeo ese que te fue a ver dos veces, oíste, así que son las 3 y 15 y eso lo quiero hacer digamos ahora mismo, dentro de un ratico, a las 3 y media, así que tenemos unos minutos más para charlar hasta que tengamos oportunidad de vernos un día de éstos, ojalá que sea pronto, ya yo visité tu zona, a ver si ahora tu visitas la mía. A mí me han dicho que han concentrado soldados por Santa Clara, y por Placetas y por no sé cuántos lugares, cosas que yo creo que son bolas, oíste, y como pensamos lanzar una ofensiva por ahí, quiero saber qué sabes tú del movimiento enemigo por ahí, porque el mensajero que estuvo por allá vio algo, y no supo explicarme, así que te doy el cambio, Guevara…

Che: Ok Camilo, ok, Camilo, ok Camilo, veo que te está picando el asunto, ¿eh?...

Camilo: No puedo oírte, no puedo oírte Che…

Che: Yo si te oigo, te oigo bien, dime, ya para cortar y nos vamos ya, cómo están las gentes por allá, contéstame eso y vete ya Camilo…


Nota de la redactora: La trascripción sólo omite pequeños parlamentos que no se escuchan nítidamente. •

Granma 10-01-2008

 
 
 
 

Quiénes somos | | Su Opinión | | Regresar | | Enviar a un amigo | | Imprimir | | Contáctenos | |Correo| |Subir 

Sitio optimizado por 800x600 I.E 5.0
Compiled by Hanna Shahwan - Webmaster
© Derechos reservados 2004-2012